Nuestra Presencia
19 de enero de 2012
Soy un Verso Tachado Si Tú no Estás
3 de junio de 2011
Ultimas Señales

Rompía ventanas con las chispas que de sus ojos saltaban, besaba la calma y pedía pocas cosas "una mínima sospecha de amor" y "un enorme ofrecimiento con pasado". Pero, "sus labios", sus labios nunca los conocí. Decían por todos lados que arrojaba besos y palabras que el hombre jamás había escuchado. Cerraba los ojos y la miraba. Así.. "sujetada mente y en reposo" mis pupilas se quedaban en su rostro, como gotas de agua que nunca se pudieron secar, casi como los gritos que el mar por impotencia derramaba cuando las rocas estancaban su fuerza descomunal. Pero no dejaba de pensarte. Pensaba en tu cabello, en tus besos y en tu voz o las lagrimas que limpiaban tu pecho, cuando la obscuridad acechaba el final. Pero abrías los ojos y mi corazón en silencio detonaba melodías que ensuciaban el cielo de intriga y solo así: llego mi turno. Ahora mis ojos se cerraban, y comenzaban a imaginar que hacías lo mismo, y tomabas camino hacia mí, colocabas tu cuerpo y me obsequiabas tus manos, después venia el momento de acariciar mi frente y bailar con mi cabello, tomabas mi otra mano y con toda la paz que pueda existir en los momentos de devaneo, únicamente me decidiste amar. Pero después de todo los lazos, todos los relámpagos que se creaban en mi memoria, regresaba a la realidad. Ni siquiera pensabas en mí, nunca hubo un interes en verme de lejos. Nunca dijiste "acepto" al acariciar tu cuerpo y la superficie de tus brazos que como poemas me teñía de color y tendía trampas que al amanecer en otra burda fantasía, se convertían en señales de humo, señales que en la noche no se percatan fácilmente. En lo más hondo del mundo, y en lo más frio de tu boca, se encontraban tus sentimientos por mí. Ahora que siento amor tú sientes alivio. "Siempre dejaras en mi una tierna sensación de cariño". Uno, dos, tres, cuatro almas que amaste, y a mí no me tiras. Tú eres mi sol y no dejaras de serlo hasta que conozca el verdadero sabor, ese sabor que le falta a mi vida. Lo intentaría las veces que fueran. Antes de terminar, diré que me he rendido, pero la sinceridad nunca me llevo a un lugar perfecto. Y es que eres hermosa. Como cada letra, como cada nube, como cada ola del mar.
Fin
25 de febrero de 2011
La Ausencia Del Cielo
No hay nada que te pueda lastimar cuando miras mis ojos. El mar está de nuestro lado y el aire imita tu aroma. Tus mentiras traerán tormentas de siempre sin abrigo. Pero en nosotros esta intentarlo, aunque esto sea un poco lento, es difícil que sea luz, luz que queme y desaparezca. Podríamos intentarlo, te prometo, con sensatez que tus labios estarán en el lugar indicado. Tal vez, puede que tengamos que salir a buscar, pero hoy no iré, no respiro sin color, ese color que esparcías por mi cuerpo. Lo que llevo perdido, se compensa con lo que ganaremos. Y ganaremos solamente si miras la luz. No te mueras antes, porque no hay nada que olvidar. No existe motivo alguno para que esto pueda pasar. Incluso si la gente me quita el cielo y tu voz, la vida seguirá empujándote hacia mí, como un giro que la vida da mal, ese giro que da tu cabello, que me hace ir errando por el mundo, siendo otro. Solo con la ausencia del cielo, me di cuenta que ni las gotas, ni las nubes ni nadie en el mundo me puede salvar. No hay más, solo queda un par de opciones: Quedarse y morir suplicando inconscientemente el pánico o sufrir solos y sin ternura. Así que, decide, suelta mi mano y escapa pero que no se te olvide empujar estas palabras donde las nubes se puedan ver. Vuelve a pisar el suelo, deja el cielo donde no se te pueda perder. Recomendándote que no sea exactamente en tu cabeza. Arranca un poco de mí y dáselo al mar..
La Ausencia Del Cielo 3